Por la legalización de matrimonio entre chaus chaus y almohadas

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El otro día ví a un perrito chau chau tratando de hacerle el amor a una almohada. Esta es una realidad de la que tenemos que hacernos cargo, por lo tanto propongo la legalización del matrimonio entre chaus chaus y almohadas.
Por lo demás no existe ninguna evidencia de algun cachorro de estos perritos que haya tenido problemas en su desarrollo por tener a una mullida mamá rellena con pumas de ganso.
Con plumas de ganso, porque no van a cruzar a un perrito de raza con ordinario cojín relleno con huaipe pues hombre. Eso ya sería una desviación sexual.
¿Que las almohadas no quedan embarazadas?. ¡Pero que observación más retrógrada y discriminatoria !. Este razonamiento sólo puede ser concebida en una mente intolerante. Para eso se inventaron las leyes pues, el mejor invento después de las almohadas.

14 comentarios:

TRIPOLAR16 dijo...

La almohada es un objeto inanimado y el perro no tiene derechos civiles. En el Acto de celebración del matrimonio esta la llamada información acto por el cual ambos dan su consentimiento voluntario. El perro no puede dar su consentimiento, mientras que la almohada tampoco podrá ya que es un objeto inanimado. De veras no veo que trataste de ejemplificar con este relato...... creo que deberías saber un poco mas de leyes y sociología antes de aventurarte en estos temas, pues al leerte se nota que exudas ignorancia.

Vicente Olazaran dijo...

Estrimado TRIPOLAR16:
Gracias por tu visita.
Sólo me estoy haciendo parte de la cruzada por la "diversidad" tan popular en estos días.
Y para ser consecuente con la tendencia imperante, cualquier argumento que puedas darme,por muy sólido que parezca, será calificado de "intolerante" y discriminatorio.
Como dijeron los famosos:
Britney Spears
"So happy! Today is a great day for love and equality. Congrats California! #Equality -Britney"


Muy feliz! Hoy es un gran dia para el amor y la igualdad. Felicidades California! #Igualdad - Britney

cristian dijo...

Genial este post, deja en ridículo los "sesudos" argumentos de la progresía para permitir cualquier cosa en nombre de la "tolerancia" (unidireccional, claro está, a favor de sus ideas).
No te he visto hace rato por mi blog, what´s up?

Blanca dijo...

A mi me parece por demás una historia simpática. Después de todo, el matrimonio es más que sólo atracción sexual.

Te invito a visitar mi blog:

http://dinoviolencia.blogspot.com

Jorge A. Gómez Arismendi dijo...

Chistosa la historia, pero como argumento en contra de la legalización del matrimonio gay deja mucho que desear.

Me gustaría leer tus argumentos en contra.

Y suponiendo que uno de ellos es que la legalización aumenta la interferencia estatal del Estado en la vida privada, supongo que para ser coherente te opones al bono por 50 años de matrimonio.

Vicente Olazaran dijo...

Estimado Jorge A. Gómez Arismendi:
Gracias por tu visita y opinión.
Antes que nada quiero dejar en claro que no tengo nada en contra de aquellos que tienen orientación, desviación, opción, condición, estado, diversidad, preferencia sexual distinta o como quieran llamarle (disculpa, es que todos los días aparece un nombre distinto. Después de todo no es fácil mantenerse actualizado si se quiere ser lo último en progresista).
Ni menos propongo ningún tipo de discriminación (ver salvedades más abajo) ni avalo nada que se parezca a ello. Siempre y cuando no atente contra la integridad física o moral de terceros. Entiendo esto como parte del fuero interno y propio de la vida privada.
Dichas todas estas salvedades que en el fondo me sirven también a mí para ponerme a salvo de todos esos calificativos tan temidos, poco cariñosos y que suenan tan feo como: discriminador, reaccionario, agente de la inquisición, miembro del Opus Dei, retrógrado, pacato, mojigato, opresor de minorías, intolerante, ignorante, homófobo, etc; paso entonces a exponer mi posición:
Para empezar creo que muchas discusiones parten porque entendemos cosas distintas para las mismas palabras. Para evitar esto me permito definir el alcance de un par de palabras que para estos efectos usaré:
Discriminación: En su sentido más amplio, la discriminación es una manera de ordenar y clasificar. Puede referirse a cualquier ámbito, y puede utilizar cualquier criterio. Si hablamos de seres humanos, por ejemplo, podemos discriminarlos entre otros criterios, por edad, color de piel, nivel de estudios, conocimientos, riqueza, color de ojos, etc.
Anormalidad:Un criterio para "anormalidad" que se utiliza en el caso de comportamiento anormal es su baja ocurrencia estadística. la persona extremadamente inteligente, honesta, o feliz pueden ser tan anormales como las personas que poseen las características opuestas.
En este caso en particular, también será usada como un problema de funcionalidad, es decir, para referirme a algo que no está cumpliendo su función para su propósito principal. Por ejemplo, la función normal de un neumático es para ponerlos en las ruedas de los autos. A veces los vemos en los columpios. Si se dice que no es normal, no significa que se esté descalificando a quien tuvo la buena idea de convertirlo en un instrumento de diversión para los niños, nada de eso. Sólo se está estableciendo una condición.
Desviación: Aquí no usaré esta acepción como la desviación esándar en las estadísticas. Lo usaré más bien como por ejemplo una desviación a la columna o una desviación nasal. Cuando se dice que alguien sufre de alguno de estos males, en ningun caso es algo peyorativo ni se está haciendo un juicio de valor. Nadie se ofende si un médico le dice: "mire hombre, usted sufre una pequeña desviación a la columna".

Ahora veamos qué hay de común en los términos definidos: las palabras no son malas ni buenas. El problema es que se han demonizado términos con el propósito de limitar el alcance de esta discusión, así como ocurre en otros ámbitos con otras vocablos.
Antes que nada hay que perderle el miedo a las palabras.

Ups , me tomé un tiempo para leer lo escrito y en verdad es una lata. Creo que convertiré esto en otro posteo. Sin embargo lo dicho hasta ahora corresponde a lo que pienso.

cristian dijo...

Vicente, en los numerosos y reiterados comentarios que Jorge Gómez hace en nuestros blogs, no recuerdo haber leido nunca la frase:
"tienes razón" respecto a alguna opinión.
Ese hecho estadistico, ¿dirá algo?

Vicente Olazaran dijo...

Cristian
Puede que tengas razón o puede que efectivamente no esté de acuerdo en nada. En todo caso, cualquiera fuese la razón, es uno de los pocos casos en que me han refutado sin descalificarme.
Lo peor que me ha dicho es que mis argumentos dejan mucho que desear.
Eso lo puedo soportar, especialmente porque el posteo en cuestión no fue una clase de argumentación precisamente sino sólo una ironía para plantear mi punto de vista.

Jorge A. Gómez Arismendi dijo...

Estimado Vicente:

Agradezco tu deferencia y valoro que podamos debatir ideas de esta forma y no apelando a entelequias o identidades colectivas varias, para tratar de simular ser parte de una mayoría de personas, bloggeros o algo así.

En primer lugar y en cuanto a ponerte a salvo en cuanto a los calificativos que mencionas, en mi blog he planteado -en base al axioma de no agresión y los principios de libertad de opinión y pensamiento- que incluso si alguna opinión parece intolerante o errada para alguien, debe ser respetada, lo que no implica que no pueda ser rebatida con argumentos.

Como te habrás dado cuenta, esta idea tan esencial, no la entienden muchos progresistas y muchos conservadores o creyentes de diversos credos.

Bueno, leyendo tus argumentos, vi que te restringes a aspectos semánticos, en un rodeo pirotécnico, pero sin responder a mi pregunta de por qué te opondrías al matrimonio gay.

Me llama la atención está frase: “Ni menos propongo ningún tipo de discriminación …Siempre y cuando no atente contra la integridad física o moral de terceros. Entiendo esto como parte del fuero interno y propio de la vida privada”.

¿Cómo atenta la integridad física de un tercero el que dos gays se casen o vivan juntos? O ¿Cómo atenta contra la integridad moral de un tercero ese hecho?

Es más, qué y quiénes definen la integridad moral.

En cuanto a tus definiciones:

1) no explicas porque la discriminación en su sentido positivo es argumento para oponerse.

2) En cuanto a la anormalidad, pareces aplicar un criterio utilitario al apelar a la baja ocurrencia estadística, pero tampoco explicas porque si lo anormal carece de juicio de valor, sería un argumento en contra.

3) Al hablar de funcionalidad desbarras. Y te pregunto, la funcionalidad de qué, del matrimonio, de un acuerdo entre adultos, de una relación amorosa, del reconocimiento legal por parte del Estado de ciertas relaciones y otras no.

¿Qué acaso la funcionalidad de un matrimonio o una relación entre adultos no la definen estos mismos?

¿O acaso estás diciendo que el Estado debe decir cuál es la funcionalidad de nuestras relaciones y acuerdos?

Lo mismo pasa con la normalidad, y tu ejemplo del neumático lo indica, si convierto el neumático en columpio, rompo con la funcionalidad primaria que la mayoría le da, y que podría decir, ese hombre transforma neumáticos nuevos y caros en columpios es raro, anormal, un estúpido. ¿Y?

¿Acaso no es mi decisión individual y mi derecho a darle el uso que quiera a mis neumáticos?

¿O acaso dices que el Estado debe decirme cómo usar mis neumáticos en base a la funcionalidad o la norma o la estadística?

Jorge A. Gómez Arismendi dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Jorge A. Gómez Arismendi dijo...
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Vicente Olazaran dijo...

Jorge:
Como podrás haber leído en el último párrafo, aun no presento los argumentos , sino que sólo preciso el alcance de los términos que usaré en mi ponencia, la que como dije, lo haré en un posteo especial.
Sin embargo, veo que pudiste inferir algunas conclusiones a partir de lo dicho. Veamos entonces:
Cuando afirmo "siempre y cuando no atente contra...", me refiero en términos generales y no al matrimonio gay en particular.Quizás debió haber un punto aparte.
Las "discriminaciones positivas" en muchos casos (no en todos, por ejemplo cuando se escriben libros en Braile) me producen mucha desconfianza en cuanto a sus resultados. No pocas veces "las buenas causas" son una forma de producir mucho daño con la conciencia limpia.
Que el matrimonio gay corresponda o no, dependerá del concepto de matrimonio que se tenga.
En cuanto a la intervención del estado, me complica mucho cuando éste interviene para "prohibir cosas", pero también cuando interviene para "crear" cosas.
Hasta donde yo entiendo el estado no creó la "funcionalidad" del matrimonio, sólo la reconoce tal cual es.
El tipo que transforma los neumáticos nuevos en columpios es efectivamente anormal, estúpido y todo lo demás. Más aún, puedo decirlo y afirmarlo. Sin embargo tiene todo el derecho de cometer esta anormalidad. El problema es cuando el estado se mete a intervenir para darle el título de mecánico sólo porque éstos últimos también usan neumáticos, en aras a loa no discriminación.
Con respecto a lo de "pirotecnia", no creo que te hayas dado la molestia en contraargumentar tan largamente contra sólo fuegos artificiales.

No me agradezcas, al contrario, agradezco tu intervención aunque sea para refutar lo que digo. Sin embargo, me atrevo a apostar que no es el ánimo de Cristian "apelar a entelequias o identidades colectivas varias, para tratar de simular ser parte de una mayoría de personas, bloggeros o algo así".
Ambos son bienvenidos.

Jorge A. Gómez Arismendi dijo...

Estimado Vicente, entonces esperaré tu escrito.

Álvaro P. dijo...

¿Y desde cuándo Britney es una comentarista de actualidad política y social? jajaja.
Saludos.
Álvaro

 

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